martes, 23 de enero de 2018



Los T.E.F.


Entré al mundo del arte a través de la fotografía. 

Diversas experiencias anteriores, académicas y de vida, me hicieron tener una fuerte actitud crítica desde el principio. Esto me llevo a cuestionar muchas de las prácticas instaladas, tanto en el ámbito profesional como en el la producción personal.

Los medios que utilicé fueron mis roles de curador y de docente, entendiéndolos siempre como dos afluentes enriquecedores de mi producción personal.

Al crear los T.E.F. en 1983, las palabras taller y fotografía no existian juntas en la Argentina.

Conceptos obvios, sobrentendidos en el discurso de las artes visuales contemporáneas, tuvieron que ser instalados arduamente mucho antes de que, en el ámbito local, el mundo del arte “descubriera” la fotografía y la valorara como hoy lo hace.

Los Talleres de Estética Fotográfica constituyeron un modelo pionero que propuso un espacio de producción y reflexión no convencional, hoy vigorosamente propagado y reproducido. De ellos surgieron gran parte de los excelentes docentes que transmiten, multiplican y enriquecen, con distintos matices, las opciones disponibles de formación.

Los T.E.F. fueron concebidos como un ámbito de trabajo riguroso e inconformista, en el que jerarquizamos la libertad expresiva, el desarrollo del pensamiento autónomo, la experimentación y la búsqueda de sentido ético y estético en la obra personal.

El marco teórico esta dado por una lectura ponderada de la história del arte y sus transformaciones, así como la discusión de las tendencias y problemáticas contemporáneas.

Por los Talleres han pasado muchos de los nombres más interesantes  y prometedores de la fotografía argentina actual, dejando cada uno, desde 1983, su huella, su  aporte, su marca y constituyendo la potente masa crítica que hoy define nuestro perfil.

E.G.